Siento fascinación por el orden que rige el mundo.
Es un orden ligero, casi imperceptible, pero yo lo noto
cuando encuentro atisbos de neguentropía
en las cosas sencillas.
Como nuestros cepillos de dientes
aproximando sus cabezales
tras dejarlos en el vaso.
La harmonía perfecta.
Como tu cuerpo, encajado con el mío,
como el ensamblaje de nuestras manos isoméricas,
o el acompasamiento de nuestros latidos
uniformemente acelerados a la vez,
rítmicos,
cárdicos,
esdrújulos.
Lo siento.
A veces intento decirte que te quiero.
Y solo me sale esto.
cuentos chinos
"Los hombres olvidan siempre que la felicidad humana es una disposición de la mente y no una condición de las circunstancias." John Locke.
dijous, març 08, 2012
dilluns, febrer 27, 2012
Caníbal
Quisiera
arrancarte la ropa,
morder tus mofletes,
comerte los labios.
Ver tu sangre
encías abajo.
Y tu saliva
mezclada ya con la mía
rebosar por mi lengua.
Quisiera
poder decirte,
"mira,
eso son mis enzimas.
Te digieren tranquilas,
acompasadas,
porque se saben vencedoras".
Quisiera
también
que tu carne alimentase mi carne.
El juego de la vida:
comer para que no te coman,
o en mi caso,
comerte, para que no te vayas.
Quisiera
deshacerte el amor,
deshacerte, amor,
para que nunca estuvieras lejos.
Pero no puedo
porque somos hijos del progreso.
Somos fruto del progreso.
Un poco de aderezo.
arrancarte la ropa,
morder tus mofletes,
comerte los labios.
Ver tu sangre
encías abajo.
Y tu saliva
mezclada ya con la mía
rebosar por mi lengua.
Quisiera
poder decirte,
"mira,
eso son mis enzimas.
Te digieren tranquilas,
acompasadas,
porque se saben vencedoras".
Quisiera
también
que tu carne alimentase mi carne.
El juego de la vida:
comer para que no te coman,
o en mi caso,
comerte, para que no te vayas.
Quisiera
deshacerte el amor,
deshacerte, amor,
para que nunca estuvieras lejos.
Pero no puedo
porque somos hijos del progreso.
Somos fruto del progreso.
Un poco de aderezo.
en la caja de
caos,
del corazón
Reflexión sobre el verano que nunca existió, el futuro que no tengo y la no huida. O de cómo consigues salvarme.
El único periódico que me dio voz ha cerrado. Tras la tristeza por todos aquellos que seguían gritando desde sus páginas (excompañeros de un verano que ya en su momento no existió y ahora, menos que nunca), llegó el egoismo. Sí, así somos los humanos. Tras acordarme de aquellos que se habían quedado sin trabajo, regresé a mi realidad. Me pregunté que qué sería de mí. Si no era la muerte del único medio en el que existí un adelanto de mi propia muerte. Me pregunté si tal vez no debería cambiar de rumbo, elegir otra profesión, tratar de ser feliz en otros caminos que, al fin y al cabo, no los tengo tan cerrados. Tener un sueldo a final de mes que me permitiera estar libremente esclavizada. Ser adulta, al menos. Solo eso, que ya ni en mi edad mando yo.
En este futuro caótico, tengo la sensación de que el horizonte se desdibuja y de que corro hacia ningún lado, sin ninguna meta, sin ningún aliciente más que el de correr mismo. Corro por correr del mismo modo que se vive por vivir.
Pero sé que no es tan simple y que he perdido referentes y costumbres y que a veces dudo de si todavía soy yo. Ya no escribo a mis amigos a pesar de lo fácil que me lo ponen las tecnologías. ¿Pereza? Tal vez. O igual es que no tengo cosas que contar o que no me apetece escuchar siempre lo mismo. "No te preocupes, que algo saldrá". Y no sale nada en este mundo que se hunde desesperadamente, que no lo digo yo, lo dicen los telediarios y también lo dicen esos amigos a los que no llamo. "Habrá que irse", dicen, igual o más jodidos que yo. Y yo no les respondo porque, ¿cómo te marchas del mundo?
Disculpad tanto caos y tanta verborrea.
Pero entonces, siempre llegas tú.
en la caja de
conversaciones intrapersonales,
ego-yo,
Ti,
tiempos cambiantes
dimarts, febrer 21, 2012
Hache
Lo que tienes ahora
es rabia
y es miedo.
Eres vacío
de la vida que albergaste.
Pero ya no.
Lo que tienes ahora
es corazón
y es orfanato.
Eres lo que queda
de lo que una vez existió.
Pero ya no.
Porque todo se muere.
Pero también la pena
y también la culpa.
Créeme.
Porque hasta la rabia se muere
y también el miedo.
Llegará el día
en el que encontrarás consuelo
en unos brazos
que todavía no existen.
Y esto te parecerá solo
camino
para llegar a tener
lo que más vas a querer
en toda tu vida.
es rabia
y es miedo.
Eres vacío
de la vida que albergaste.
Pero ya no.
Lo que tienes ahora
es corazón
y es orfanato.
Eres lo que queda
de lo que una vez existió.
Pero ya no.
Porque todo se muere.
Pero también la pena
y también la culpa.
Créeme.
Porque hasta la rabia se muere
y también el miedo.
Llegará el día
en el que encontrarás consuelo
en unos brazos
que todavía no existen.
Y esto te parecerá solo
camino
para llegar a tener
lo que más vas a querer
en toda tu vida.
dilluns, febrer 13, 2012
Grecia desde tu cama
El mundo está cabreado. Nosotros, a nuestra manera, también protestamos y prendemos fuego a la cama y enredamos nuestras lenguas, cargadas de palabras necias, de rabias, de frustraciones. A nosotros, como al mundo, también nos duele el hambre y la incertidumbre. Hallarnos al borde del abismo, a punto de resbalar cuestionándonos si tal vez no sería mejor dejarnos caer. Fin. El mundo está lleno de gente como tú y como yo, que se saben perdidos en medio de este desastre de cajones llenos de sueños, de bragas en el suelo, de sudor manchando la almohada y de gritos, por fin gritos, que demuestran nuestro enfado. Mientras nosotros ardemos, Grecia también incendia su propia aurora. Un atisbo de esperanza para nuevos amaneceres que, sin duda, vamos a tener que construirnos con nuestras propias manos. Así que ya ves, prendimos fuego a esta guerra fría. Ahora, solo nos falta salir de la cama.
en la caja de
caos,
del corazón,
tiempos cambiantes
dimecres, febrer 08, 2012
Ex-traños
Me contaron ayer que un estudio pseudocientífico asegura que en cada uno de
nosotros se queda a vivir una energía de todas aquellas personas con las que has hecho el amor. Yo, en cambio, lo que llevo dentro son canciones de Nacho Vegas, caladas que di solo para te fijaras en mí y fragmentos de películas modernas sin introducción ni nudo ni desenlace que, por cierto, aguanté estoicamente. Estoy llena de promesas que ninguno de nosotros cumplirá, de tequieros vacíos de sentimiento y de sentido, desordenados y mal dichos. Albergo, además, todas vuestras frustraciones y unos futuros imperfectos que reflejan todo lo que podría haber sido con cada uno de vosotros y que
nunca seré. A mí me sirven para acordarme de por qué ya no os quiero. Espero que hagáis lo propio con lo que os haya quedado de mí y os recordéis por qué ya no me queréis, si es que algún día me quisisteis.
en la caja de
conversaciones intrapersonales,
del corazón,
memorias
dijous, febrer 02, 2012
No te mueras
Tengo el cuerpo lleno de cicatrices
y ninguna es de amor.
Las películas mienten.
Ya no
mata el amor,
ya no
desgarra querer,
solo duele
y solo a veces.
Parte de nuestra involución
fue ésta:
por amor
ya nadie
muere.
y ninguna es de amor.
Las películas mienten.
Ya no
mata el amor,
ya no
desgarra querer,
solo duele
y solo a veces.
Parte de nuestra involución
fue ésta:
por amor
ya nadie
muere.
en la caja de
del corazón,
miscelaneas,
sin más
divendres, gener 27, 2012
El invierno por fin
La lluvia por fin amenaza con llenar el fin de semana de excusas para no salir de tu piel.
Haremos canciones con tu guitarra, que son tus dedos, y mi voz, que es tu nombre en una noche de verbena.
Y ya nada será distancia, ni "peros", ni fríos.
Seremos consuelo de los abrazos perdidos por cada día de la semana que no estuve
que no estabas
y que nos atrincheraron el corazón para resistir otra batalla más:
la del esfuerzo.
Ya no hay lamentos porque ya no hay tristeza. Solo el tenernos nos puede hacer sentir frágiles y por eso te digo
que no.
Que no me rindo.
Que hoy por fin la lluvia ha salido a tu encuentro.
Haremos canciones con tu guitarra, que son tus dedos, y mi voz, que es tu nombre en una noche de verbena.
Y ya nada será distancia, ni "peros", ni fríos.
Seremos consuelo de los abrazos perdidos por cada día de la semana que no estuve
que no estabas
y que nos atrincheraron el corazón para resistir otra batalla más:
la del esfuerzo.
Ya no hay lamentos porque ya no hay tristeza. Solo el tenernos nos puede hacer sentir frágiles y por eso te digo
que no.
Que no me rindo.
Que hoy por fin la lluvia ha salido a tu encuentro.
en la caja de
del corazón
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