divendres, de gener 01, 2016

Cuando te despiertas en 2016

Me pasa.
Me está pasando.
Practico todas las mañanas un ejercicio de reconocimiento:
aquí mis ojos, aquí mi boca.
Aquí mi hueco, todos mis vacíos.
Pero soy distinta.
Me pasa que ya no me preocupan
los que no me quieren.
Ignoro lo que escondo detrás de cada risa
o dónde guardo las lágrimas ahora, que ya no las uso.
Me pasa que ya no me caigo
ni necesito que me remonten.
Que no sé dónde quedan las marcas
de este cuerpo bombardeado por los desengaños,
por la soledad.
Por todos mis muertos.

Y también me pasas tú.

dissabte, de setembre 12, 2015

Cinco ideas

(I) Me acuerdo de la miel, de cómo aquel señor nos explicaba que pasea a sus abejas. Como si fueran mascotas, decía. Este verano las queria llevar más cerca del cielo, que así la miel es más dulce y viscosa. Probablemente ahora, polonicen Cadí.

(II) Me acuerdo de tu hambre, comiéndote la miel a cucharadas. Rebosando la cuchara de vómito de abeja. Tú nunca lo habías pensado de este modo; que es vómito. Me da asco lo viscoso. Pero no te digo nada.

(III) Sueño con mi abuela. Cocina una especie de potaje que nunca antes le he visto cocinar. Mamá entra a la cocina y vomita. Estás muerta, le dice. Me despierto empapada en sudor. Hoy no duermes a mi lado.

(IV) Te miro. Tú estás durmiendo y yo te miro. Imagino envejecer a tu lado y me pongo triste. No quiero morirme, pienso. No mientras aún existas tú. Al final me rindo al cansancio. Piensa en algo bonito para no tener pesadillas, me digo. Papá siempre me recomendaba un campo de flores. Sueño con flores y abejas.

(V) "Es un bicho tonto", me dices. No pica. Pero yo conozco las abejas. Me han picado una vez. En el ojo, te explico. Me besas las pestañas y me llamas pobrecita. Me besas la lengua. Pienso que me he mentido y que tu saliva es lo único viscoso que me gusta.

divendres, de febrer 20, 2015

Frágiles

Me mirarás de esa manera y me volveré a sentir frágil, como un ratón de laboratorio. Tus ojos abriendo mis tripas, revolviendo mis intestinos. Sin anestesia. Encontrarás el vacío del que tanto te hablo al lado derecho del corazón. Allí mi madre, allí mi padre, allí mi hermano. Mi abuela. Notarás el hueco con las manos. Allí también los que ya no quiero. Los que no me quieren. Tus dedos de sangre harán nudos en mi vacío. Enlazarás todo aquello que ya no soy, lo que ya no seré. Harás una red, un parachoques para los futuros impactos, si es que tienen que venir. Desatarás las tristezas, me desharás del nombre de las cosas que nunca quise nombrar, que las llevo impregnadas en la garganta. Digo ira y digo miedo. Digo inseguridad. Completarás el vacío con tus nudillos, escarbarás mi faringe, donde escondo los te quiero. Harás que salgan. Y en ese instante, con tus dedos al costado del corazón anudando mis miedos, palpando mi hueco, me sentiré, por fin, llena.

dilluns, de gener 26, 2015

De vacíos

Tengo en el cuerpo un vacío. Hace ya un tiempo que lo vengo diciendo, pero el otro día se materializó y fue dolorosamente real. Hablaban mis amigos de muchas cosas - cosas ya adultas - como alquileres, bodas, trabajos serios. 
A la tercera copa, me dije por dentro ya somos mayores e intenté visualizar las discusiones matrimoniales, el ¿colegio público o privado?, y dejar de hablar de sexo, dejar de hablar de placer y hablar sobre estudios, sobre deseos proyectados, sobre si será bueno o será malo. Hablaban mis amigas de todo eso y yo estaba en otro sitio, en una casa que nunca he habitado con un marido que nunca he tenido mirándome en el espejo. Yo tengo un vacío, me explicaba, tengo el hueco de todos los hijos que nunca tuve. 
no
se 
rellena. 




diumenge, de desembre 28, 2014

Lo que no es

Mira los animales
comiéndose todas las semillas de la tierra,
cargando en sus estómagos los embriones
de las flores que no brotarán,
de las plantas que no crecerán.
Hay más posibilidades que realidades,
más dudas que certezas.
Esta mañana casi lloro al darme cuenta
de que la vida está hecha de las cosas que no serán,
de las cosas que nunca han sido,
de las otras decisiones,
de los besos que no hemos dado
incluso de los bebés que no nacieron
que se agarran al pecho como un estigma
y, sorprendentemente, toman forma
y terminan siendo reales,
aunque nunca llegasen a existir.

diumenge, de desembre 21, 2014

28

Tú,
como una esponja,
limpiando los restos que aún quedaban sucios
de mis esquinas.
Tú,
como una esponja,
capaz de sacar pompas de jabón
pese a toda la porquería que arrastro.
Tú,
como una esponja,
ocupando los huecos que creí irellenables
de todos mis vacíos.
Tú,
al fin tú,
consiguiendo - con otra lengua, con otros labios -
lo que creí que no volvería a suceder.


Y sucedió.

dilluns, d’octubre 27, 2014

Lunes

No me quieres. No hace falta que lo digas, yo lo sé: no me quieres. Quizá lo haces unos segundos antes de irte de este mundo. En ese instante tal vez. Acaso en ese momento, cuando casi somos uno y me miras detrás de mis ojos, al rojo de la sangre, y me interrogas con cara de niño, a dónde nos lleva esto. Cuánto nos queda.
Pero luego, después de eso, cuando vuelves aquí, ya no. Ya no me quieres.