dimarts, d’octubre 24, 2006

Tenía los ojos gigantes
y andaba golpeada
entre la espalda y el corazón.
Cansada
de tirar, tirar, tirar;
Se le escapó la sonrisa
a la vez que los olores
de entre los dedos.
Eran grises,
sus lágrimas.
Sin dueño.
Sin dirección.
Y la niñita se puso gorda.
Tanto
que le costaba tragar.
Tanto,
que le costaba llorar.
Tanto,
que se puso a rodar
y decidió
dejar la simbiosis
dejar el aire
dejarse las piernas
las manos,
los ojos.

Y echar a volar.
Sin gravedad.
Y mientras tanto, la razón...
podrida.
Sí. En estado de putrefacción.

diumenge, d’octubre 15, 2006

Rellenos en vano

No sé cómo rellenarte la sonrisa de tu cara.
A veces pienso que las cosquillas en la ingle ya no te hacen gracia y que te ríes para rellenar tú mi sonrisa.
Tampoco sé cómo rellenarte el vacío de tu estómago.
He pensado en ponerte trocitos de porexpan, que no pesa mucho, y metertelos en ese huequito que hace que a veces, sin ton ni son, te duela la panxeta.
No sé cómo rellenar el vacío de tus ojos. Sé que muchas veces intentas llorar y no te salen. Se te escapan como burbujas de jabón. Hacia arriba. Porque estan llenas de nada. Vacías.
No sé cómo rellenar el vacío de tus horas que empleas pensando en el momento en que todo se torció.
No sé cómo rellenar tus palabras para que suenen a lo que quieren decir. Porque yo sé que dices me da igual y significa me importa mucho. Que dices Hola y significa Te echo de menos. Pero no los demás.
Intento llenar vacíos y al final, sólo lleno el vacío de tus manos.
Y yo sé que no es suficiente.

Que no es suficiente...

suficiente..

suficiente

...

dimecres, de setembre 27, 2006

Asín de claro

Del mismo modo que no se concibe un invierno sin frío o aún más cursi, una primavera sin flores... Yo... Yo hay días que no los concibo sin ti.

dijous, de setembre 21, 2006


Porque 2+2 son 4.
Porque no debes salirte de la cuadrícula. Porque no se pueden sumar ni restar peras con manzanas.
Porque Si A es igual a B y B es igual a C, entonces A es igual a C.
Porque las cosas se rigen por razones matemáticas y no hay más que discutir...

Y entonces... Tras años buscando la ecuación matemática más complicada, aquella capaz de explicar la atracción de dos cuerpos y su unión para siempre en el tiempo (teniendo en cuenta que el tiempo tendiera a un infinito relativo), dió con la solución: no existía ecuación matemática que le pudiera demostrar que le querría para siempre.
Y aquella chica de belleza extraña, como las mujeres de Botero, no fue capaz de prometerle amor eterno.
Pero él no se enfadó.
Él sabía que a veces las cosas no son tan cuadriculadas.
A veces, simplemente suceden, porque sí.
Y ella se enamoró de él porque sí. Sin más.

Tan sencillo como...

Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna, etc.

Groucho Marx.

dijous, de setembre 14, 2006

Curándome

Desde mi pérdida de la diástole, camino a ciegas. Me he cubierto los ojos para no ver más tus ojos bonitos. A veces, como me dijo alguien, es mejor andar mirando el suelo. Pero es que a mi eso de ir buscando monedas me cansa, oye.
Así que me he cegado. Me fío del tacto, del sonido y del olfato. No me fío del gusto. Una vez, te supe a rancio y comprobaste después que no era así. Que sabía a cerveza y no te gustaba (todavía).
Así que me he limitado. Me estoy metiendo poco a poco en una cajita, arrancándome las alas pluma a pluma. De todo lo que me dieron, ya me sobran los ojos y la boca. Quizás no me sobran. Quizás es que tengo miedo de perderlo todo y me quito las cosas para guardarlas en una cajita. Por si me lo quitan, ya lo sabes.


- Es que tú eres muy moderna, muy hippy.
- Sí. Y tú muy underground.

dilluns, de setembre 11, 2006

Huyendo de mi

Últimamente no hago más que achinarme los ojos enfrente del espejo. Después, me toco las caderas e intento reconocer su amplitud. Me pellizco el ombligo. Me palpo los muslos. ¿Los ojos aún son marrones? Sí. ¿Los dedos de los pies aún son horribles? Sí. ¿El pelo, los labios, los pechos, aún son los mismos? Sí.
Cada mañana hago una especie de autoreconocimiento. Tengo la ilusión de despertar en un cuerpo nuevo.
Pero siempre que creo haber cambiado de cuerpo, me traigo de nuevo al mundo, me miro en el espejo con recelo y me digo: Sí, sí. Aún eres yo.

Visita al médico. I parte.

- ¿Y cuánto tiempo lleva con estos síntomas, dice?
- Pues desde hace un mes.
- No lo entiendo.
- ¿Qué pasa, doctor?
- Pues que usted sólo tiene sístole señora.
- ¿Cómo?
- El corazón, señora. No le hace tic-tac. Sólo le hace tic.

Parecía que tenía razón cuando le dijo que nunca nada le partiría tanto el corazón como su mirada.

Odio los ojos bonitos.

dimecres, de setembre 06, 2006

Anoche me arranqué un cachito de piel del meñique. Puro vicio. Sabía que dolería.
El caso es que la piel se fue desconchando hasta llegar a mi cuello. Estaba seca y rígida. Como el tronco de un arbol.
Esta piel es genial para mi bongo, me dijo.
¿Cuanto me das por ella?, dije yo.
Si quieres me la arranco toda y te la vendo.

Total, es mejor ahora que más tarde. Estaba empezando a cogerle cariño.


(Cómete mis pieles. Te las regalo)

dijous, de juliol 20, 2006

Have a nice holiday

CERRADO POR VACACIONES


Un consejo os voy a dar: no aceptéis consejos de quien os los dé. Normalmente son quienes menos consejos pueden dar. Por esta regla de tres, no me hagáis ni caso.
Ni a él tampoco. No le voy a hacer ni caso... Ni caso

(Me dais igual tú, él y el hippy de la otra noche. Me dais igual todos).

Y si hoy he anulado la cita es porque me da igual.


Voy a empezar a soñar...

dilluns, de juliol 03, 2006

Conversaciones profundas (I parte)

Hoy alguien me ha explicado que tiene un trocito de luna. "Un jornal" ha dicho ella.
- ¿Un qué?
- Un jornal. No sé cuantos metros son, pero es la parte de terreno que antiguamente se decía que le daba tiempo de trabajar a un campesino en un día.
Qué curioso...
- Es por eso que siempre me la quedo mirando.
- ¿Cómo?
- La luna. Que siempre la miro. Intento buscar mi jornal, ¿sabes? Ese trocito que es mío.
- Vaya...
- ¿Qué te pasa? Parece no hacerte mucha ilusión...
- No, no es nada. Es solo que...
- ¿Qué?
- Que... esto... Ayer la regalé. Entera. No sabía que tú tenías un trocito. Es por eso que me siento mal. Anoche te embargué un trozo de luna.
- Ay que joderse con la niña... Bueno, seré una ocupa. Total, ya sabes que a mí me van estos royos.
- Sí...
- Y ¿ a quién le regalaste la luna, niña?
- A un poeta.
- Qué jodía. Eres una romántica.
- Ya ves...

dimarts, de juny 27, 2006

Vamos a vivir saltando

Sabes que odio encasillarme. Que si me dices que soy rara, me enfado. Pero no lo puedes evitar cuando te digo que quisiera que hiciéramos algo único.
Cuando te propongo que no andemos, que saltemos. Como los canguros, cariño, como los animales. Tu me metes en tu bolsillo* y me proteges como una mamá canguro. Y yo me escapo y me porto mal, cariño, como un bebé canguro.
Me enseñarás a saltar y a pedir las cosas. Despertarás mi instinto animal. Me mostrarás que las cosas son sencillas a tu lado. Me mimarás. Como una mamá canguro.
Y cuando deje de ser un bebé aprendiz y sepa saltar solita, saltaremos todos los muros que nos ponen. Todos. Cruzaremos los inmensos ríos que quieran separarnos piedra por piedra. Como esos chinos de la tele que te hacen tanta gracia.
Y te querré y no te lo diré casi. Como hacen los hijos a sus madres. Pero tú, mamá canguro, lo sabrás. Porque las mamás lo saben todo cariño, todo. Y tú habrás sido la mejor mamá del mundo. La mejor.
*(Y que sepas que sin querer, YA me tienes en el bolsillo)

dijous, de juny 22, 2006


Después de examinarte todas las manchas de nacimiento de tu cuerpo.
Después de contarte las pecas, mucho después.
Después de besarte en las cejas, donde nadie antes te había besado.
Después de morderte la oreja y dejarte que me oyeras respirar.
Después de escuchar tu silencio y entenderte. Después de escuchar mis palabras y quedarte callado. ¿No me entiendes? No, que va. Es que no te escucho. Sólo te miro. Y si miro, no escucho. Y viceversa.
Después de pegarte en el brazo, con la palma abierta y decirte que no está bien eso de ir de ciego por el mundo, o de sordo, depende.
Después, después de todo eso. Después de querernos.
Después, esa extraña sensación.
Lo sé, soy raruna. Las mariposas suelen venir antes, pero a mí, a mí me llegan después.

dilluns, de juny 19, 2006

De vuelta a las andadas

Hoy tengo el día extraño. No me quito de la cabeza que tendré ocho horas menos al día para pensar. La verdad, no sé si eso es bueno o malo.
Últimamente me carcomo por dentro al pensar. Me agujereo. El otro día, cuando me besabas, me preguntaste que cómo se puede ahogar a alguien a besos. Temblé.
Estoy tan agujereada que no creo que me pueda ahogar nunca. Soy como el corcho, consistente pero agujereada al fin y al cabo. Y floto y no me ahogo. Tengo tantos restos de metralla dentro que soy imposible de re-re-reconstruir.Y en caso de que me re-re-reconstruyeran, nunca podrían re-re-rellenar mis agujeros.
Pero sin embargo, te contesté: si me ahogases a besos, qué muerte tan dulce.
Soy una romantica, joé.
Pero a veces, cuando no pienso en nada, un inmenso petardo (gracias por existir, San Juan) me hace volver a recordar el día en que todo estalló sobre mis manos, con un absurdo mensaje en mi móbil que llegó hasta lo más profundo de mis entrañas. Y ahora, por culpa del señorito, no me puedo quitar su mensaje porque me duele, me quema y se está convirtiendo en una horrible jaqueca. Una jaqueca que ni la mejor de mis sonrisas hace que desaparezca. Y sonrío porque no estoy jodida, porque soy y tengo que ser guay.
Así que no me puedo quitar de la cabeza que tendré ocho horas al día para pensar menos. Tal vez sea bueno porque sólo así podré dejar de pensar en que ya no podré pensar. Porque pensar en tí lo hago poco... Porque si pienso en tí juro que es por aburrimiento... Porque no estoy enamorada... Que lo sé yo. Creo. Espero...

dimecres, de juny 14, 2006

¿Estamos? Sí. Sí. No. No.

Hoy me paseé mirando el suelo. Quise encontrar las moneditas que siempre tiras. Un día te lo dije, si guardases todas las moneditas, nos haríamos ricos. Pero no encontré ni una. Ni una sola.
Parece ser que a veces otras personas nos leen los pensamientos. Y por tanto alguien salió a buscar tus moneditas antes que yo. Aunque yo quiero creer que me estás haciendo caso y ya no las tiras para poderte hacer rico y viajar, como tú quieres. Hasta donde quieras llegar tú.
Ella, sin embargo, no tira moneditas porque no las tiene. Pero me ha prometido que en cuanto las tenga me invita a cenar. Sabe de sobras que no dejaré que pague. Y sabe de sobras que deseo casi tanto como ella que llegue el jueves y respire de un aire nuevo. Sí, aire nuevo. Aire fresco. ¡Este jueves te oxigenas!
Él sigue en su jaula. En su jaula y guardando moneditas. Le dije que quería que fuera un animal y se lo tomó al pie de la letra. Nada de normas morales. Nada de coherencia. Se lo dije, un puente directo entre la boca y el corazón. "No proceses, no pienses. Así todo será mucho más natural" dije yo. Y así me despierta, con un mensaje natural: "Gracias por estar ahí". Pues de nada.
¿Y yo...? Pues bien, gracias. Desempolvando viejos personajes.

dimarts, de juny 13, 2006

Como los animales

Cariño, vamos a querernos como los animales.
Sí, así.
Quiero ser salvaje, más primitiva.
Ir sin adornos. Sin mentiras. Sin escaqueos.
¿Que me quieres besar? Pues me besas.
¿Que prefieres tocarme un pechillo? Pues me lo tocas, sin más.
Nada de juegos. Nada de rodeos.
Poderte agarrar de los mofletes y decirte que me apetece chuparte la orejilla.
Y que tú, como un animalito, te me pongas panza arriba para que te rasque la tripita.
Sí, cariño. Como los animales.
Sin razón y con todo el sentido común de la naturaleza.
Así, como yo te quiero. Sin razón.

diumenge, de juny 11, 2006

Ojillos

Se cogieron de la mano casi al mismo tiempo que se cogieron de los labios y se agarraron de las pestañas y se colgaron de las pupilas y se engancharon a sus retinas y se enredaron entre sus iris...
Y todo porque ella se despertó más pronto de lo normal, cogió el metro antes de lo previsto, se lo encontró y se le ocurrió decirle: Me encantan tus ojos.

divendres, de juny 09, 2006

Metamorfosis

Hoy siento miedo. Me estoy convirtiendo en lo que más odio: en ti.
Me estoy volviendo hacia dentro, encerrándome cada vez más. Parezco un ser que solo odia y que ya no sonríe. Me estoy transformando en una paranoica que ya no sabe cuando vive y cuando sueña y que al final lo mezcla todo. Últimamente creo que hablo con él pero sólo lo hago en sueños. Últimamente sueño que no me hablas, pero al final resulta que lo de no hablarme no es un sueño. Qué difícil.
Y es que esta mañana al mirarme al espejo, mis ojos parecían tuyos porque estaban rellenos de rencor y de recuerdos. Flotaban en una aureola de venganza y al verlo, dios mío, quise arrancármelos. Decidí que prefiero caminar a ciegas que caminar con tanto odio.
Y así estoy, sin ojos, sin lágrimas y sin odio. Me he quedado pura, como en los principios. Como si pudiera volver a nacer y empezar de nuevo, como ella. Volver a nacer y que me vuelvan a abofetear, a hacer caer siempre con la misma piedra y volver a cometer siempre los mismos fallos. Y no poder llorar porque no tengo ojos. Y no poderme enfadar porque no tendré odio. No como tú.
Ya ves, al final resulta que ya NO soy como tú.

dilluns, de juny 05, 2006

Imaginándome el futuro

Anoche, mientras hablábamos, te propuse inventarnos el futuro.
Yo te dije que lo que quería era los domingos ir a desayunar a una cafetería con terracita. Con un libro. En plan intelectual. Tú en una silla y yo en otra. Sin mirarnos.
Tú me dijiste que lo que querias era tener un perro y llevarlo a pasear a la playa.
Yo, los sábados por la noche, hacer cenas en nuestra casa con los amigos y estarnos hasta las cuatro de la mañana hablando, borrachos de vino bueno.
Tú, te reías.
Yo, tener tres hijos: Asier, Narella y el otro lo elegías tú. Pero que sea chico.
Tú, que la chica sería una femme fatal como su madre.
Yo, que los tres serían buenos chicos.
Tú, que el chico del nombre que escoges tú sería deportista.
Yo, que a los hijos les hablaría sobre el sexo desde pequeños.
Tú, que soy una depravada y que te encanta.
Yo, que me encantas mucho más.
Tú, que lo que querías era envejecer conmigo.
Yo, que mirarías a las jovencitas por la calle y yo te reñiría.
Tú, que me mirarías y me dirías: tontita, si sabes que te quiero a tí.
Yo, que los sábados por la noche quería seguir emborrachándome aunque fuese abuelita.
Tú, que nos beberíamos un nolotil y con una copita de vino ya iríamos finos.
Yo, que me parecía perfecto.
Tú, que sería la abuelita más guapa del mundo.
Yo, que dónde hay que firmar.
¿Dónde, eh?. Dime, ¿dónde hay que firmar?

Y ándate con cuidado que últimamente te entiendo hasta los silencios...

dimarts, de maig 30, 2006

Fin de semana x 3

Estar contigo toda la mañana. Contigo, contigo, contigo. Estar contigo toda la tarde. Concierto de Muchachito Bombo Infierno. Será mejor que no me quieras más. Pensar contigo toda la noche. Contigo, contigo, conmigo. Despertarme y alegrarme. Hoy te vuelvo a ver. Estar contigo toda la mañana. Estar contigo toda la tarde. Contigo, contigo, contigo. Gritar como hooligans, quien me lo iba a decir [a primera, oe, a primera, oe, a primera oe, a primera oe, oe, oe (y todo esto por tres)]. Ojalá no te hubiera conocido nunca. No, no, no. Esa canción no.
Estudiar, estudiar, estudiar. Sorprenderme. Soy una universitaria guay. Ella también, también es guay. Somos guays, universitarias guays y el mundo es guay.
Reírte de mis pelos. "Pareces una loca". Y morderme, morderme, morderme la lengua. Estoy loca, ya lo sabes. Pero por ti, negrito, y aún no te enteras. Gastaré la mirada de me encantas mucho y aún seguirás sin saberlo.
Pensar que hoy te veré. Aunque sea un ratito, aunque sea un momento. Que me beses con los ojos. Que te abrace con las pestañas. Mua, mua, mua.
Leer esto y darme cuenta que estoy asquerosamente enamorada.
Leer esto y darme cuenta que debería estar estudiando. Pero es que los odio, lo juro.
Odio los hongos, las arqueas y todas las eubacterias que hayan podido existir en el mundo.
Pero a ti, negrito, a ti no. A ti te quiero, te quiero, te quiero.